El mandato es una herramienta jurídica muy utilizada, pero poco conocida fuera del ámbito legal. Esencial en operaciones comerciales, administración de bienes y trámites personales, el mandato permite que una persona (mandante) autorice a otra (mandatario) para actuar en su nombre.
Raul Harvey – Abogado Experto en Negocios y Tributación
5/27/20252 min read
¿Qué es un mandato y cuándo conviene usarlo?
El mandato es una herramienta jurídica muy utilizada, pero poco conocida fuera del ámbito legal. Esencial en operaciones comerciales, administración de bienes y trámites personales, el mandato permite que una persona (mandante) autorice a otra (mandatario) para actuar en su nombre.
¿Qué es un mandato?
En términos simples, es un contrato por el cual una persona le confía a otra la gestión de uno o más asuntos. Puede otorgarse por escritura pública o privada, según el tipo de acto que se delegue, y debe cumplir con ciertos requisitos legales establecidos en el Código Civil chileno.
¿Para qué sirve?
El mandato es especialmente útil cuando:
- Una persona está fuera del país y necesita que alguien administre sus bienes.
- Se desea que un abogado represente a un cliente ante tribunales.
- Un socio encomienda a otro ciertos actos comerciales.
- Se requiere representación ante el SII, bancos u otras entidades.
En el ámbito empresarial, es común que los socios designen a uno de ellos como mandatario para firmar contratos o realizar gestiones en nombre de la sociedad.
Tipos de mandato
- General: autoriza al mandatario para actuar en todos los negocios del mandante.
- Especial: se limita a actos específicos, como vender un inmueble o cobrar una deuda.
- Gratuito u oneroso: puede ser sin pago o con remuneración.
Además, puede ser revocable, irrevocable, o tener cláusulas especiales según la voluntad de las partes.
¿Qué riesgos tiene?
- Si no se establece con claridad el alcance del mandato, el mandatario podría exceder sus funciones.
- El mandante responde por los actos del mandatario mientras esté vigente el mandato.
- Un mandato mal redactado puede generar conflictos legales, especialmente en la compraventa de bienes raíces o en la representación societaria.
Recomendaciones prácticas
- Define claramente el objeto del mandato.
- Usa escritura pública si el acto que se delega lo requiere (por ejemplo, venta de inmuebles).
- Limita la duración del mandato, salvo que se requiera indefinido.
- Revoca formalmente el mandato cuando ya no sea necesario.
En Harvey Abogados te asesoramos en la redacción y uso de mandatos, para que delegues con confianza y sin sorpresas.
Un buen mandato protege tus intereses y previene conflictos. No lo dejes al azar.